Bajas del tren de Cercanías, llegas a tu puerta y la llave no entra, o la has dejado dentro y la calle está vacía. En Pizarra, un pueblo pequeño del valle del Guadalhorce con tren de Cercanías hasta Málaga, una escena así puede ocurrir en cualquier momento del día. Escríbenos por WhatsApp con tu dirección y nuestros cerrajeros te atienden sin importar la hora ni el día.
Pizarra tiene algo más de diez mil habitantes y está a unos treinta kilómetros de Málaga, con la iglesia de San Pedro Apóstol y el palacio de los Condes de Puerto Hermoso en su casco. A pocos kilómetros están dos núcleos creados como pueblos de colonización: Zalea, levantada entre 1965 y 1968 en tierras del Conde de los Gaitanes, y Cerralba, construida a finales de los sesenta. El resto del término se reparte entre el partido rural de Gibralmora y barriadas como La Vega Hipólito y el Barrio Vega Santa María, entre limoneros, naranjos, olivos y almendros.
En los pueblos pequeños es corriente dejar una copia de la llave a un vecino o a un familiar. Con el tiempo, nadie recuerda cuántas copias hay ni en qué manos están. Una llave que ya no controlas es un riesgo evitable, y cambiar el bombín es la manera más sencilla de recuperar el control de quién entra en casa.