Cruzas la plaza de camino a casa, metes la llave y el bombín ni se inmuta, o te has dejado el manojo dentro y la puerta se ha cerrado de golpe. En Archidona, un pueblo de calles antiguas y campo abierto en el interior de Málaga, una cerradura que falla puede pillarte en el casco, en una pedanía o en una finca de olivos. Cuéntanos por WhatsApp dónde estás y nuestros cerrajeros te atienden a cualquier hora, de noche y en festivos.
Archidona es el municipio más poblado de su comarca, con unos ocho mil habitantes repartidos en cuatro núcleos: el pueblo, Salinas, Estación de Archidona y Huertas del Río. En el pueblo, el casco antiguo se concentra entre la calle Nueva, la calle Carrera y las plazas de la Victoria y Ochavada, esta última un recinto barroco octogonal con arcadas. Alrededor crecieron barrios como El Ejido y San Antonio, y más tarde el Llano de Juan de Jaén, con calles más anchas. El castillo, la ermita de la Virgen de Gracia y los olivares, que ocupan buena parte del término, completan el paisaje.
En Archidona hay oficio de la madera y del hierro: su polígono industrial acoge talleres de muebles, puertas de madera y forja. Con ese oficio tan presente, muchas puertas del pueblo merecen conservarse, así que, cuando una cerradura falla, lo primero que miramos es cómo renovarla sin tocar la hoja.